Creencias irracionales y los tres monstruos que no te dejan avanzar : ¿Algún Psicólogo en la Sala?

Tenemos claro que las cosas que nos pasan, las buenas y las malas, son importantes. Damos mucho valor a la experiencia y la consideramos como algo positivo diciendo cosas como “la experiencia es un grado”.

Celebramos las cosas buenas que nos pasan y nos sentimos reforzados cuando nos sobreponemos a las malas. Hablamos de buena y mala suerte en función de lo beneficioso o perjudicial que sea lo que nos sucede. Sin embargo, con demasiada frecuencia nos olvidamos de algo muy importante.

No es sólo lo que nos pasa, es también el significado que le damos a lo que nos pasa. No es determinante que te pase algo, pero sí lo será la interpretación que hagas, la manera de asimilarlo y de qué manera lo aproveches para el futuro.

En este proceso de interpretar, asimilar y aprovechar, hay dos papeles protagonistas: nuestras emociones y nuestro sistema de creencias.

Se nos da mejor entender la importancia de las emociones porque las sentimos, es difícil ocultaras y de manera general somos expertos en detectarlas. (A veces no las controlamos ni las identificamos bien, pero sabemos que están ahí).

Es más habitual que pasemos por alto cómo es nuestro sistema de creencias y cómo influye en nosotros. Principalmente, porque esto nos influye sin darnos cuenta.

Pero, ¡ojo! Es tan peligroso no repasar nuestro sistema de creencias cada cierto tiempo, como circular en un vehículo sin inspección técnica. En ambos casos, es muy fácil acabar en la cuneta.

¿Qué es una creencia?

Una creencia es aquello que asumimos como verdadero. La cultura, la educación o nuestro entorno influyen en nuestra formación de creencias. De hecho, muchas son simplemente heredadas. Alguien importante nos ha dicho que algo es así y así lo interiorizamos.

Las creencias nos sirven como guía para interpretar lo que nos pasa. Nos orientan en el mundo y nos hacen sentir más seguros respecto a lo que puede pasar, son como mapas para la vida.

Los sistemas de creencias pueden ser muy amplios, pero todas las creencias pueden resumirse en :

-Creencias sobre nosotros mismos.

-Creencias sobre los demás.

-Creencias sobre el mundo que nos rodea.

Dentro de nuestro sistema de creencias hay creencias racionales y creencias irracionales. El problema es que se nos da bastante mal diferenciarlas.  Partimos de que todas son racionales y si así nos va bien, continuamos. Pero si las hay, y seguro que alguna hay, pueden darnos problemas muy graves.

¿Cuándo es irracional una creencia?

Las creencias irracionales pueden pasar desapercibidas, pero hay algunas pistas que podemos utilizar para detectar una creencia irracional e intentar sustituirla por una alternativa racional.

Pistas:

-Las creencias irracionales son absolutistas, las expresamos utilizando términos como todo, nada, siempre, nunca

Creencia irracional: Nunca hago nada bien.

Alternativa racional: A veces, me equivoco.

-Suelen estar expresadas en términos de obligación o necesidad: tengo que, el mundo debería, necesito que…

Creencia irracional: Necesito que me quieras para ser feliz.

Alternativa racional: Sentirme querido hace que me sienta bien, pero nadie está obligado a quererme. Mi felicidad depende de muchos factores.

-Van asociadas a emociones negativas, es decir las creencias irracionales nos hacen sentir mal.

Siempre nos llevan a interpretar la realidad de una manera dolorosa, perjudicial y que impide que alcancemos nuestros objetivos.

Vuelve a los ejemplos anteriores, ¿cuáles crees que son las emociones asociadas?

Nos gusta pensar que somos muy diferentes, originales, únicos. Pero la verdad, es que nos parecemos demasiado. Tanto que caemos en las mismas trampas y sobreponernos nos cuesta muchísimo trabajo.

Hoy, te dejo tres trampas en las que alguna vez hemos caído todos.  Tres ideas irracionales y destructivas que todo el mundo ha sufrido alguna vez en mayor o menor medida. 

Y antes, me despido con una frase de Albert Ellis que resume muy bien todo lo que hemos hablado hoy.

 

“Hay tres monstruos que no nos permiten avanzar: tengo que hacerlo bien, tienes que tratarme bien, y el mundo debe ser fácil”.

-Albert Ellis-

Sobre Carolina (Algún Psicólogo en la Sala) 31 Artículos
Psicóloga y Educadora Infantil. A mí sí cuéntame cuentos Cofundadora, administadora y creadora de contenido web en www.algunpsicologoenlasala.es

Sé el primero en comentar

Si además de leer, comentas...¡ERES DE 10!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.