Técnicas de Asertividad 2ª Parte : ¿Algún Psicólogo en la Sala?

Hemos visto ya un par de trucos muy sencillos para mejorar nuestro comportamiento asertivo: las técnicas del disco rayado y el sándwich. Ya te habrás dado cuenta de que es muy útil tener a mano estas herramientas y, además, es muy sencillo utilizarlas.

Hoy daremos un paso más en nuestro entrenamiento para la asertividad y nos adentraremos de lleno en el nivel intermedio.

Vamos a ver las técnicas del banco de niebla y la pregunta asertiva. Verás que estas son un poco más difíciles, pero seguro que te harás con ellas muy rápido.

Dos apuntes rápidos

El banco de niebla y la pregunta asertiva son técnicas recomendadas para situaciones de tensión. Una discusión, un reproche, una crítica…u otro tipo de situaciones con una carga emocional fuerte. Esta carga emocional es precisamente lo que hace que las técnicas tengan un nivel de dificultad mayor.

Seguro que recuerdas que el comportamiento asertivo nos exige conocer y controlar, en la medida de lo posible, nuestras emociones. Es evidente que en momentos de tensión es mucho más difícil.

Recuerda que las técnicas son solo una guía, un ejemplo para que te ayude. A mí me gusta más referirme a ellas como trucos que hacen las cosas más sencillas. Como trucos que son, no siempre van a funcionar, pero estarás un poco más cerca en cada error.

El banco de niebla

Esta técnica consiste en generar niebla alrededor de un comentario negativo, crítica destructiva o reproche que alguien nos dirige.

El principio fundamental para que esto funcione es comprender que toda crítica o reproche que nos dirigen tiene algo de verdad. Puede ser inoportuno, maleducado o sentarnos fatal, pero seguro que podemos ver algo de verdad en lo que se nos está diciendo. Al menos, es lo suficientemente verdadero para hacer emerger emociones negativas de nuestro interlocutor. Esto ya es suficiente para que le prestemos atención. ( A no ser que el interlocutor en cuestión ni nos venga ni nos vaya, en cuyo caso es mejor salir de escena).

El error más común en estas situaciones es recibir el comentario negativo como un ataque y, por tanto, contraatacar.  Pero resulta que dos personas enfadadas no  pueden argumentar con claridad y necesitarán recurrir a ataques sucesivos hasta que uno de los dos “caiga en la batalla”. Y cuidado, seguro que habrá un segundo asalto cuando menos lo esperemos.

Para evitarlo: banco de niebla. Recibimos el ataque, lo aislamos en niebla y continuamos. En lo que podamos asumimos la parte de verdad, pero no entramos a debatirlo. De esta manera, no permitimos las faltas de respeto ni provocamos que la situación se convierta en una pelea.

Ya te habrás dado cuenta de que en muchas situaciones esto es solo un parche temporal y tendrás que volver a enfrentarte a esa situación de tensión.  En el segundo intento irás más tranquilo y te habrás dado un tiempo para reflexionar sobre lo ocurrido. Seguro que a tu interlocutor también le sienta bien este tiempo.

En otras situaciones, el banco de niebla es el fin en sí mismo. ¿Cuándo? Cuando no te interesa lo más mínimo retomar la situación. Siendo un cliché muy desajustado, pondré el ejemplo de una situación de este tipo con tu jefe.

 

La pregunta asertiva

Personalmente es mi truco por excelencia. Es una manera sencilla de acercarse a los demás de manera asertiva, al tiempo que nos reporta una cantidad de información increíble. Además es una técnica muy reconfortante para nuestro interlocutor y para nosotros mismos.

¿En qué situaciones se utiliza? En aquellas donde la carga emocional es muy fuerte. Es decir, hay alguien muy triste, muy enfadado, muy contento…lo que sea, pero mucho.

La tendencia en estas situaciones de carga emocional fuerte es el contagio, y si nos contagiamos perderemos la capacidad para escuchar, comprender e intentar, si fuera el caso, ayudar a la persona que tenemos enfrente.

El truco es esperar. Esperar y preguntar. Nos gusta mucho dar por hecho, y así nos va. Lo mejor cuando no sabemos es preguntar. Siempre.

A nuestro favor, vamos a decir que nuestro cerebro no se lleva bien con la incertidumbre y tiende a completar rápidamente la información que no tiene. Pero claro, con las prisas puede equivocarse.

¿Cuántas veces has visto a alguien con mala cara y has asumido, en los cinco segundos siguientes, que ya sabes qué le pasa?, ¿cuántas veces has iniciado una conversación con la intención de resolver el disgusto de alguien sin haber preguntado antes cuál es su disgusto?, ¿cuántas cosas a lo largo del día supones sobre las emociones de los demás?

Y una cosa más, ¿cómo te sientes cuando los demás suponen tus emociones y fallan?

En plan curiosidad, te diré que esta es una de las herramientas más potentes del psicólogo. No solemos preguntar por cotillear (a veces sí, pero nunca es trabajando), preguntamos mucho para escuchar lo máximo posible y así suponer lo mínimo necesario.

Os dejo con el vídeo y, como siempre, esperamos vuestros comentarios, vuestras preguntas y vuestras sugerencias. Esa es siempre la mejor parte 🙂

 

 

 

 

 

Sobre Carolina (Algún Psicólogo en la Sala) 31 Artículos
Psicóloga y Educadora Infantil. A mí sí cuéntame cuentos Cofundadora, administadora y creadora de contenido web en www.algunpsicologoenlasala.es

1 Comentario

  1. Esperar y preguntar. Es curioso porque es una técnica que últimamente yo utilizo mucho (sin saber que era una técnica por supuesto) y que en mi caso funciona de maravilla.
    Genial!! Como siempre!!

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