La pobreza «trendy» ¿Algún Psicólogo en la Sala?

Hoy es uno de esos días en los que me levanto un pelín contestataria, así que me gustaría redactar una entrada más controvertida que de costumbre. He decidido hablar de una situación que ya me he encontrado en numerosas ocasiones: la manipulación que ejercen los medios de comunicación sobre la opinión pública, haciendo ver situaciones dramáticas como algo corriente, inocuo e incluso positivo.

Ya sabemos que los medios de comunicación e información (como sucede con la mayoría de situaciones comunicativas) no son neutrales, y normalmente utilizan mecanismos de persuasión más o menos sutiles para intentar amoldar nuestra manera de pensar a su ideario. Esto, unido a la gran variedad de fuentes de información y a la ingente cantidad de información que nos llega hace que muchas veces no seamos capaces de cribar la información de manera adecuada, y acabemos siendo víctimas de bulos, engaños o manipulaciones.

Desde que comenzó la crisis económica en España (allá por el año 2008), las condiciones económicas de la población española han empeorado de manera drástica: no solo se destruyeron multitud de puestos de trabajo, sino que la creación de empleo ha dado lugar a puestos de trabajo precarios, de baja calidad y mal pagados. Todo ello ha redundado en un problema social: los denominados «trabajadores pobres», es decir, aquellas personas que aun teniendo un trabajo viven bajo el umbral de la pobreza.

Ante esta alarmante realidad, algunos medios de comunicación han intentado normalizar este tipo de situaciones de una manera que no sé muy bien si catalogar de absurda o de brillante: ponerles nombres que suenan modernos, progresistas, cosmopolitas… En resumidas cuentas, intentar hacer que estas situaciones precarias parezcan deseables. Normalmente utilizan para ello palabras tomadas del inglés, lo que refuerza esta apariencia moderna y progresista. A continuación os describo algunos ejemplos que, de no ser reales, serían hilarantes:

 

  • «Job sharing»: a despedir a un trabajador a tiempo completo y contratar a dos a tiempo parcial, un conocido diario decide ponerle este nombre, haciendo ver que aceptar un puesto de empleo precario es una decisión libre y consciente del trabajador. Evidentemente, habrá personas que por su propia voluntad busquen un trabajo a media jornada, pero intentar normalizar la generalización de los contratos por horas y de duración determinada como si fuese algo deseable (y deseado) para la mayoría de trabajadores no me parece adecuado. Cabe señalar que hacia el final del artículo, se especifica que en España el trabajo a tiempo parcial es, en la mayoría de los casos, involuntario. No obstante, mencionan esto tras aludir a las numerosas bondades y éxitos en el extranjero de este modelo de contratación.

 

  • «Nesting»: el mismo diario que antes hablaba de compartir trabajo, ahora nos dice que quedarse en casa porque no tienes un duro es algo guay.  ¿Que no tienes dinero para salir y te tienes que quedar en casa todo el fin de semana mirando a la pared? ¡No te preocupes! Aburrirse estimula la creatividad :):) (Sarcasmo). Por supuesto, reservar tiempo para uno mismo y quedarnos en casa sin hacer nada cuando nos apetece no tiene nada de malo. Ahora bien, intentar que asumamos tener que quedarnos en casa todos los fines de semana para ahorrar mola me parece hasta ofensivo.

 

  • «Friganismo»: Oh, sí, otra vez el mismo diario español. Quién nos iba a decir que se podían juntar las modas dietéticas con la pobreza y sacar algo moderno . Según el artículo que os enlazamos, recoger comida de la basura es una nueva dieta que intenta luchar contra el despilfarro. Vamos, lo que antes se veía como una emergencia social ahora es una cuestión de moda. En el artículo te aseguran que «rebuscar en la basura no es de pobres, sino de mileuristas». Lo que no parecen entender es que, hoy día, ser un mileurista en una ciudad con un precio del alquiler desorbitado y un coste de vida elevado es una forma de pobreza. Obviamente, existe un problema con el despilfarro de comida, pero la solución, a mi modo de ver, no pasa por romantizar la precariedad, sino por concienciar a la gente contra la mentalidad «comprar-usar-tirar». Lo peor de este artículo es el tono jocoso con el que narra esta dramática realidad. Una servidora es de provincias, pero cuando ve gente rebuscando en la basura no le parece que sea algo cool, trendy o moderno, ni una cuestión de concienciación contra el despilfarro, sino personas desesperadas y en muchos casos avergonzadas de tener que llegar a ese extremo. A lo mejor en las grandes urbes cosmopolitas la situación es diferente, pero yo solo veo situaciones de miseria a las que se intenta pintar de colores para que no nos asusten, molesten o inciten a la protesta.

 

Como estos hay otros tantos ejemplos de noticias absurdas para intentar normalizar a ojos de la población general situaciones de precariedad y pobreza. Os recomiendo ver este vídeo, gracias al cual he conocido las noticias a las que hago referencia arriba.

Como última reflexión me gustaría indicar que, si bien mi punto de vista puede parecer algo exagerado, realmente creo que trivializar con este tipo de temas es algo preocupante. Banalizar los problemas sociales haciéndolos pasar por modas hace que no les demos importancia, o que incluso los veamos como algo que no se sufre, sino que se elige. O, todavía peor, que queramos vivir así. Hacer deseable la pobreza solo va a favorecer a quien la está causando, mientras que el bienestar de la población se verá menoscabado sin que ésta se dé cuenta siquiera. Por supuesto, todo esto queda enmarcado dentro de una ideología a la que le viene muy bien que aceptemos toda la miseria que nos quieren hacer pasar. Así se sustenta un sistema económico, político y social hecho para unos pocos y sufrido por los demás. Pero eso sí, con alegría y siendo muy «trendy». Como dicen en mi tierra: «mexan por nós e temos que dicir que chove».

Sé el primero en comentar

Si además de leer, comentas...¡ERES DE 10!

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.