Juego-reseña: Feelinks. ¿Algún Psicólogo en la Sala?

Fotografía obtenida de: https://ludonoticias.com/2018/03/31/feelinks-nuevo-juego-autor-dixit-castellano-mercurio/

¡Buenas tardes! Hoy me gustaría reseñar un juego de mesa que me parece el complemento ideal a la educación emocional de los más pequeños (o de los no tan pequeños). Quienes me conocen saben que adoro los juegos de mesa, y que cualquier excusa es buena para poder echar una partida. Este juego en concreto lo he conocido gracias a una amiga educadora y jugona, que lo trajo a casa en una de nuestras sesiones lúdicas, y la verdad es que me sorprendió gratamente. En alguna ocasión ya os he hablado de los beneficios educativos de los juegos de mesa, y en este caso se nota que el juego se ha hecho pensando en la educación de los jóvenes. A continuación os explicaré un poquito de qué va este juego y por qué me parece tan interesante.

Nombre: Feelinks, el juego de las emociones

Número de jugadores: 3-8

Edades recomendadas: a partir de 8 años

Duración: aproximadamente 30 minutos

Autores: Vincent Bidault y Jean-Louis Roubira

Editorial: Mercurio distribuciones

Competencias que ayuda a desarrollar: empatía, capacidad de introspección, habilidades comunicativas, lectura, nombrar y reconocer las emociones propias y ajenas, esperar el turno, tolerancia a la frustración, habilidades sociales.

¿Cómo se juega?: Se dispone el tablero de juego y se eligen 8 cartas en las que vienen ilustradas diferentes emociones. En cada turno de juego, un jugador tomará el papel de “Maestro de las emociones”. El Maestro de las emociones lee en voz alta el nombre de las 8 emociones y se asegura de que todos los participantes las conocen. Después, coge una carta en la que vienen descritas 3 situaciones de diversa índole, elige una y la lee en voz alta a los demás jugadores. Cada jugador, incluido el Maestro de las Emociones, debe elegir cuál de las 8 emociones sentiría él mismo ante esa situación. Una vez que todo el mundo ha elegido una emoción en secreto, se reparten unas cartas que sirven para formar equipos entre los jugadores, llegando entonces a la segunda fase del turno. En ella, cada jugador debe intentar adivinar qué emoción ha elegido su compañero de equipo para representar cómo se sentiría ante la situación antes mencionada. Una vez que todo el mundo ha elegido, uno por uno se va revelando qué emoción había elegido para sí, así como los motivos para elegirla. Después, se revelan las emociones elegidas para los compañeros, se comprueba quiénes han acertado y se otorgan puntos (tanto si has acertado la emoción de u compañero como si tu compañero ha acertado la tuya; si los dos habéis acertado, ¡recibís más puntos!). Ahí se acaba la ronda, el siguiente jugador pasaría a ser el Maestro de las emociones y cogería una carta de situación, empezando la siguiente ronda. Al final del juego, quien tenga más puntos será el ganador.

¿Por qué me ha gustado?: porque me parece un juego innovador, que partiendo de la base de los típicos juegos de preguntas al estilo Party & Co, Cranium o similares, realiza una labor inmensamente importante y en la que normalmente no se focaliza la atención: aprender a reconocer y expresar las emociones. Creo que la educación emocional resulta esencial para el desarrollo de los pequeños, dando lugar a adultos equilibrados y que reconocen y respetan las emociones propias y ajenas. Con un arte llamativo y que no deja indiferente a nadie, un estilo de juego relajado pese a ser competitivo y unas normas bastante sencillas consiguen crear el perfecto entorno de aprendizaje: didáctico y divertido a partes iguales.

Y hasta aquí mi reseña de hoy. Espero que os haya gustado y, si queréis más información sobre juegos de mesa o más reseñas como esta, podéis hacérnoslo saber dejándonos un comentario. ¡Vuestra opinión nos importa!

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