Atención temprana: una breve introducción. ¿Algún Psicólogo en la Sala?

En el artículo de hoy queremos ofreceros una breve introducción a un concepto tan importante como complejo: la Atención Temprana. Creo que es un término sobre el que mucha gente ha oído hablar (especialmente si tiene contacto con niños habitualmente), pero que no se suele explicar del todo, de manera que nos quedamos con una definición parcial y a veces inexacta. Por ello, y para intentar que la definición sea completa, he decidido compartir la elaborada por una profesora que tuve en la Universidad, reconocida experta en este campo:

“La Intervención Oportuna (i. e. Atención Temprana) puede ser concebida como una técnica que, situándose frente al niño y su patología, pretende optimizar en el curso de los primeros años, el desarrollo de las potencialidades del sistema nervioso, suministrándole estímulos mediante los que se pretende avivar funciones ya existentes y conseguir unas bases afectivas adecuadas para fijar lo que el niño aprende y lograr hábitos de autonomía y habilidades de adaptación al medio” (Buceta, 1985).

Pese a que la definición es algo antigua, me parece que ilustra de manera clara y concisa en qué consiste la Atención Temprana. Básicamente, se trata de una disciplina con base en la Neurología, la Psicología Evolutiva y el campo educativo, que interviene en niños de 0 a 6 años, en su familia y en su entorno para favorecer el desarrollo y bienestar de los pequeños y sus familias, así como para garantizar que dichos niños son capaces de integrarse en todos los ámbitos de su vida cotidiana y desarrollan su capacidad para ser autónomos.

El sistema nervioso de los niños se encuentra todavía en desarrollo, lo cual les hace extremadamente vulnerables. No obstante, también presenta una gran plasticidad, que permite una mayor capacidad de recuperación y reorganización de las funciones y estructuras dañadas. Por ello, la Atención Temprana busca aprovechar este periodo de mayor plasticidad, detectando de manera precoz cualquier posible daño o alteración, lo cual reduce drásticamente las consecuencias negativas asociadas que sufrirán los menores durante su vida.

Los equipos encargados de la Atención Temprana suelen ser multidisciplinares, en los que profesionales de ámbitos como la Psicología, la Neurología, la Pedagogía, la Educación… trabajan juntos para establecer unos objetivos y planes de actuación comunes, que respeten las características del niño, de su familia y de su entorno, a la vez que se centran en promover el correcto desarrollo del niño, mediante actuaciones que favorezcan la adquisición de logros evolutivos.

Bajo la influencia de un modelo biopsicosocial, esta disciplina presenta tres niveles de intervención:

  • Prevención primaria: su objetivo es evitar la aparición de las condiciones que facilitan los trastornos del desarrollo.
  • Prevención secundaria: consiste en la detección y el diagnóstico precoz de trastornos del desarrollo y/o situaciones de riesgo que comprometan el correcto desarrollo del menor. Es importante formar a los profesionales que trabajan con niños para que pueda detectar cuanto antes las señales de alarma, lo cual permitirá intervenir a tiempo y proporcionará mayores oportunidades de que el niño desarrolle todo su potencial.
  • Prevención terciaria: una vez aparecido el trastorno del desarrollo, la prevención terciaria busca minimizar su impacto en el menor, mediante acciones dirigidas tanto al niño como a su familia, las cuales atenúan los problemas derivados del trastorno, previenen problemas asociados al mismo e intentan minimizar los factores de riesgo presentes en el ambiente.

Cabe destacar la importancia de la detección precoz, puesto que como ya hemos mencionado las intervenciones en Atención Temprana resultan más eficaces cuanto antes se implementen. Para ello, y como ya hemos explicado anteriormente, es de suma importancia la formación de los profesionales de la Sanidad y la Educación, y también de los padres, acerca de las señales de alarma de los principales trastornos del desarrollo y a quién deben acudir en busca de ayuda. Por ello considero relevantes artículos como este, que acerquen el concepto a las personas interesadas. Lo más corriente es que el pediatra sea el profesional de referencia al que debemos acudir, siendo él quien nos derivará a los servicios específicos que considere oportunos. No obstante, existen asociaciones dedicadas a la información y a la coordinación de servicios de Atención Temprana. En Galicia existe AGAT (Asociación Galega de Atención Temperá), y en varios de los hospitales más grandes hay unidades dedicadas a ella.

BIBLIOGRAFÍA:

Buceta, M. J. (coord). (2011). Manual de Atención Temprana. Madrid: Editorial Síntesis

 

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