Síndrome de Alienación Parental, ¿Algún Psicólogo en la Sala?

Hace unos días, una lectora nos planteaba lo siguiente:

« ¿Está la alienación parental reconocida como enfermedad psicológica?, ¿Es más común una madre diciendo “tu padre no te quiere” o un padre diciendo “tu madre no te quiere”?».

Con el síndrome de alienación parental sucede lo mismo que con otros muchos términos que suenan de manera recurrente en medios de comunicación o en nuestro lenguaje cotidiano. Al final, todo el mundo sabe o tiene una pequeña idea de a qué hace referencia, pero el concepto se va diluyendo y transformando al ser sacado de los contextos a los que originalmente pertenece. Hoy intentamos aclarar un poco qué significa el Síndrome de Alienación Parental, de dónde viene y cuáles son algunas de las controversias que rodean este término.

Un poco de historia…

El término Síndrome de alienación parental, en adelante SAP, fue acuñado en 1958 por el profesor de psiquiatría Richard Gardner. Aunque otros autores habían recogido con anterioridad el concepto bajo otras denominaciones como “Síndrome de Medea”, “Síndrome de madre maliciosa” o “Programación parental en el divorcio”.

Según palabras del propio Gardner, el SAP supone:

“Un desorden que surge principalmente en el contexto de las disputas para la guarda y custodia de los niños. La primera manifestación es una campaña de difamación contra uno de los padres, por parte del niño, campaña que no tiene justificación. El fenómeno resulta de la combinación del sistemático adoctrinamiento de uno de los padres, y de las propias contribuciones del niño, dirigidas a vilipendiar al progenitor objeto de esa campaña difamatoria”

Gardner añade a su definición el concepto de “lavado de cerebro” según el cual el niño es persuadido a aceptar y elaborar el discurso del progenitor-custodio lo que implica que uno de los progenitores, de forma sistemática y consciente, “programa” a los hijos en la descalificación del otro.

¿Quién era Richard Gardner?

Gardner fue un médico psiquiatra estadounidense que trabajó en la división psiquiátrica infantil del Columbia College de la Universidad de Columbia desde 1963 hasta su muerte en el año 2003.

En la década de 1980, se interesó en los casos judiciales de lo que él llamaba falsas acusaciones de abuso sexual infantil. Consideraba que estas acusaciones eran producto de una histeria nacional.

Según Gardner los niños con síndrome de alienación parental son adoctrinados por un progenitor vengativo. Recomendaba al tribunal retirar a los niños de los hogares de los padres alienantes y colocarlos bajo la custodia de los padres acusados ​​de abuso. Su teoría provocó una vehemente oposición entre los profesionales de la salud mental, más tarde veremos por qué.

Publicó más de 40 libros y más de 250 artículos. Fundador de la compañía Creative Therapeutics Inc, distribuidora de materiales basados en sus teorías sobre el SAP.

Gran parte de su vida se dedicó a testificar como perito testigo en más de 300 casos de custodia de niños en divorcios conflictivos en Estados Unidos.

¡OJO! Richard Gardner y Howard Gardner son personas diferentes.  Howard Gardner es un psicólogo, investigador y profesor de la Universidad de Harvard, conocido en el ámbito científico por sus investigaciones en el análisis de las capacidades cognitivas y por haber formulado la teoría de las inteligencias múltiples

 

¿Qué es el Síndrome de Alienación Parental?

El SAP es un conjunto de síntomas, que se produce en los hijos, cuando un progenitor, mediante distintas estrategias, transforma la conciencia de los niños con objeto de impedir, obstaculizar o destruir sus vínculos con el otro progenitor.

En síntesis, la problemática se caracterizaría por la presencia en niños, niñas y adolescentes de emociones, actitudes y comportamientos de rechazo hacia uno de los progenitores e incluso su familia extensa cuyo origen surge de un proceso de mediatización por parte del otro progenitor.

En consecuencia, el proceso de alienación parental genera una interferencia significativa en la calidad de la relación del menor con sus progenitores y, por tanto, contribuye a su posible inadaptación.

¿Cómo se manifiesta?

Gardner describió una serie de síntomas primarios para el síndrome que usualmente aparecen a la vez en niñas y niños afectados por el SAP:

  1. Una campaña de denigración contra uno de los progenitores que no tiene justificación.
  2. Racionalizaciones débiles, absurdas, o frívolas para la desaprobación del progenitor alienado.
  3. Ausencia de ambivalencia: separación evidente entre “progenitor bueno” y “progenitor malo”
  4. El fenómeno del “pensador-independiente” según el cual no se reconoce el adoctrinamiento al que se está sometido.
  5. Apoyo reflexivo al padre alienante en el conflicto parental.
  6. Ausencia de culpa sobre la crueldad y/o explotación hacia el progenitor alienado.
  7. La presencia de escenarios prestados: el menor relata hechos que no ha vivido él, sino que ha escuchado contar.
  8. Extensión de la animosidad (rechazo, burla, odio) hacia los amigos y/o familia extensa del padre alienado.

Para Gardner los menores que sufren este síndrome padecen perturbaciones y disfunciones debido a que sus propios procesos de razonamiento han sido interrumpidos o coaccionados. Los menores relacionan sus frustraciones con los pensamientos o recuerdos asociados al progenitor alienado, y por tanto desarrollarán conforme vayan creciendo, tendencia a proyectar toda su negatividad psicológica sobre la imagen que tienen de tal progenitor, lo que termina por destruirla y por extensión a la relación

¿Por qué existe controversia alrededor del SAP ?

Dentro de la comunidad académica el SAP carece de consenso científico por no reunir los criterios metodológicos científicos necesarios para ser aceptado y por eso es considerado un síndrome pseudocientífico. El SAP no está reconocido ni por la Organización Mundial de la Salud ni por la Asociación Americana de Psicología.

Según el doctor Miguel Lorente Acosta, profesor de Medicina Legal de la Universidad de Granada, “lo que hace el SAP es evitar que se investigue cuáles pueden ser las verdaderas razones para que los hijos e hijas muestren ese rechazo al progenitor“. A partir de esta afirmación podemos articular algunos de los argumentos que rechazan la existencia de este síndrome como tal:

  • La existencia del SAP no tiene en cuenta el papel del desarrollo infantil en cuanto a la expresión de conductas. En algunos momentos del desarrollo infantil, son comunes y completamente normales las distintas muestras de afecto y desafecto hacia los progenitores
  • El SAP coloca a los niños como objetos de derecho de sus padres, obviando que ellos mismos son sujetos de derecho.
  • El SAP asume una causalidad directa entre las estrategias del progenitor alienante y el comportamiento del niño, colocando al niño en una situación de pasividad que la evidencia científica ya ha superado: las niñas y los niños sí tienen autonomía y motivaciones propias.
  • El diagnóstico del SAP es infalsable. Es decir, si colocamos la etiqueta SAP a un niño, será muy díficil demostrar lo contrario basándose en que el testimono del niño estaría alienado y el testimonio del progenitor sería alienante. (Añadido gracias a la colaboración de una compañera en https://www.facebook.com/algunpsicologoenlasala/)

Desde algunas perspectivas, se acusa a los defensores del SAP de utilizarlo en contextos judiciales como arma para la concesión de custodias al progenitor rechazado en aquellos casos en los que se sospecha la existencia de una situación de violencia machista, violencia doméstica e incluso abuso infantil. Es evidente que esto supone un gravísimo problema, ¿qué sucede si un supuesto caso de SAP enmascara el posible abuso sexual que sufre un menor? Esta cuestión ha llevado a algunos colectivos a identificar el SAP como una estrategia de violencia machista que busca desacreditar a la madre y culparla del rechazo recibido por parte del menor.

De hecho, unas de las más grandes controversias la encontramos en el elemento misógino del síndrome que en origen describió Gardner en el cual se suele identificar a la madre como progenitor alienador. Los hallazgos de Gardner situaban a la mujer como agente causal adulto del SAP entre un 85 y un 95 por ciento. Estos hallazgos nunca han sido validados empíricamente, por lo que no hablamos de una estadística real sino de una apreciación personal del propio Gardner.

«Mis propias observaciones desde principios de los años 80, cuándo yo primero empecé a ver este desorden, han sido que en el 85-90 por ciento de todos los casos en los cuales he sido involucrado, la madre ha sido el padre alienador y el padre ha sido el padre alienado. (…) Por simplicidad de presentación, entonces, a menudo he utilizado el término ‘madre’ para referirme al alienador, y el término ‘padre’ para referirme al padre alienado».*

Más tarde añadiría:

«Desde mediados de 1990, he notado de un incremento en el número de hombres que inducen SAP en sus hijos, hasta el punto de que ahora la proporción es de aproximadamente 50/50. […] Creo que una de las razones de este cambio se relaciona con el hecho de que los hombres tienen ahora más probabilidades de ser cuidadores principales (custodios), tienen mayor acceso a los niños, y así disponen de más tiempo y oportunidades para el programarles».*

*Gardner, Richard A., (1998). “Recommendations for dealing with parents who induce a parental alienation syndrome in their children”. Journal of Divorce & Remarriage. 28, (3/4), 1-21

No hemos encontrado en ningún lugar datos específicos sobre la incidencia de esta problemática. Razonable si tenemos en cuenta que no está reconocida como síndrome clínico. Por ello, todo lo  que podamos aportar sobre este punto serán simples elucubraciones.

Actualmente tenemos argumentos a favor y en contra de la consideración de la alienación parental como síndrome clínico, la dificultad más grande es que en cuanto a datos empíricos ningún bando es capaz de conquistar la razón.

El debate está abierto y podríamos continuarlo por muchos caminos: ¿el diagnóstico es para el menor o para la familia?, ¿es un síndrome clínico o jurídico?, ¿cual es el papel del progenitor alienado?, ¿la voluntad del menor es tan frágil como para quedar a merced de la intención de uno de los progenitores?, ¿la causa de un síndrome puede ser únicamente la intención de provocarlo?…

Algunas conclusiones…

  • El síndrome de alienación parental no es un concepto nuevo. Más allá de las discusiones sobre si tiene consistencia o no como síndrome, describe una realidad posible: una situación de conflicto entre los miembros de una pareja se extiende, enturbia y daña las relaciones con los hijos poniendo en riesgo el bienestar y la calidad de vida de los mismos.
  • Si bien es verdad que los progenitores pueden tener cierto poder de persuasión, lo que la evidencia nos dice es que la razón más probable para que un niño rechace a un progenitor es la propia conducta del progenitor rechazado. Aunque claro, cuando esto sucede es tentador echar la culpa a un tercero de la propia incapacidad para crear y mantener vínculos afectivos de calidad.
  • La alienación parental es una situación de maltrato infantil y violencia intrafamiliar en la cual el poder de un adulto somete y modifica los deseos del menor en contra de su bienestar.
  • ¡OJO! Cuando una pareja decide terminar su relación amorosa, se producen situaciones de tensión emocional en la que es fácil tomar decisiones desacertadas que resulten perjudiciales para el núcleo familiar. Una pareja con hijos puede separarse sin que eso ponga en riesgo el funcionamiento familiar y para ello es necesario canalizar y gestionar de manera eficaz las emociones que se disparan.
  • Las hijas y los hijos no son monedas de cambio. Son personas con derechos y voluntades que deben respetarse más allá de los intereses particulares de los progenitores.
  • A pesar de las controversias académicas, contamos con profesionales en el ámbito jurídico y psicológico con capacidad y criterio para garantizar el bienestar de los menores en riesgo. La literatura científica siempre va por detrás de la realidad, pero eso no significa que no haya profesionales con recursos suficientes para resolver este tipo de situaciones. La literatura científica nos aporta conocimiento principalmente sobre las generalidades, son los trabajadores de campo quienes conocen y manejan con maestría las particularidades.

 

Os dejamos un par de recursos bibliográficos por si os apetece investigar un poco más sobre el tema:

El síndrome de alienación parental: una forma de maltrato infantil.

Análisis descriptivo de la características asociadas al síndrome de alienación parental (SAP)

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