Safeguarding: protegiendo a los más vulnerables

En la entrada de hoy queremos acercaros un concepto procedente del Reino Unido, que a todas las personas que trabajen con colectivos vulnerables les resultará familiar: safeguarding. Aunque no tiene traducción exacta al castellano, podría ser algo parecido a salvaguarda o cuidado/custodia. Sin embargo, este término tiene más implicaciones, como veremos a continuación.

 

¿Qué es el safeguarding?

En el año 2006, el Parlamento del Reino Unido creó un acta llamada “Safeguarding Vulnerable Groups Act 2006”, mediante la cual se estableció un estándar para evaluar la calidad de los servicios ofrecidos por las organizaciones que trabajan con colectivos vulnerables. Es aquí donde nace el concepto del que hoy os hablamos.

Esencialmente, safeguarding hace referencia a las buenas prácticas que las personas que trabajan al cuidado de niños o de adultos vulnerables deben llevar a cabo para garantizar el bienestar, el empoderamiento y los derechos de las personas que están a su cargo.

Ya que he mencionado tanto el término “colectivos vulnerables”, y ahora añado  el de “adultos vulnerables”, creo que conviene aclarar estos conceptos. Los colectivos vulnerables son todos aquellos que dependen de otras personas para garantizar su seguridad y su calidad de vida, como pueden ser los niños y los adultos vulnerables. Asimismo, se entiende por adultos vulnerables al colectivo de personas adultas que precisan de otras para desarrollar sus actividades básicas de la vida diaria y/o garantizar su bienestar y sus derechos, como puede ser el caso de algunos ancianos, algunas personas con problemas de salud mental, discapacidad física o discapacidad psíquica.

¿Por qué consideran importante el safeguarding en Reino Unido?

En este país han considerado que, para poder ofrecer unos servicios de calidad a la población, era necesario proteger los derechos de aquellas personas que no podían protegerlos por ellas mismas. Así, elaboraron la normativa en relación al safeguarding para evitar los casos de abusos y/o negligencias que tristemente sacuden de vez en cuando a todos los países. En concreto, este acta del Parlamento de Reino Unido fue aprobada tras el asesinato de dos menores, llevado a cabo por uno de sus cuidadores.

Está claro que el safeguarding no es un remedio mágico que haga que los abusos desaparezcan, pero desde luego pone el foco de atención en este tipo de situaciones y ayuda a combatirlas. A todo aquel que vaya a trabajar con colectivos vulnerables en Reino Unido le exigen, entre otras cosas, que sepa lo que es el safeguarding y cómo debe aplicarlo a la hora de trabajar. Si bien aquí en España existen códigos de buenas prácticas y se examinan los antecedentes penales de las personas que trabajan con estos colectivos, sobre todo con menores, no existe formación regulada y específica acerca de cómo proteger los derechos de estas personas y como salvaguardar su integridad.

Puntos clave del safeguarding

  • Proteger a las personas del maltrato o el abuso
  • Conocer sus derechos y hacer que ellas también los conozcan
  • Trabajar el empoderamiento de estos colectivos: si pueden hacer algo, no lo hagamos por ellos
  • Respetar a las personas a nuestro cargo
  • Asegurar su bienestar físico, psíquico y emocional en la medida de lo posible (en todo caso, no actuar nunca en su detrimento)
  • Denunciar posibles casos de abuso o negligencia a las autoridades pertinentes
  • Como empleadores: asegurarnos de que la persona a la que contratamos protegerá los derechos de las personas a su cargo, además de ser apta para trabajar en dicho puesto.

 

¿Deberíamos establecer un protocolo parecido en España? ¡Podéis dejarnos vuestra opinión en los comentarios!

 

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