El cerebro del “hater” ¿Algún Psicólogo en la Sala?

Es difícil que no nos hayamos encontrado con un hater alguna vez en la vida: esa persona que desprecia todo aquello que va más allá de sus gustos y opiniones personales, y cuya respuesta a algo nuevo siempre será un NO (al menos de primeras). Este tipo de personas han estado ahí desde el inicio de los tiempos, aunque desde la aparición de Internet como medio de comunicación de masas parecen haberse multiplicado. Lo que ocurre en realidad es que Internet es el lugar perfecto para que saquemos el lado hater que llevamos dentro: el anonimato, la falta de consecuencias en la mayor parte de los casos y la gran cantidad de espacios que permiten expresar opiniones libremente forman el caldo de cultivo perfecto para que estos especímenes aparezcan.

Pero ¿qué es lo que hace que los haters odien tanto y tantas cosas? Pues bien, en este artículo intentaremos dar respuesta a este interrogante.

 

HIPÓTESIS I: REACTANCIA PSICOLÓGICA

¿Nunca os ha pasado eso de que cuanto más os intentan vender una cosa, menos atractiva os parece? Pues bien, ese fenómeno se llama reactancia psicológica (Brehm, 1966), y puede ser el causante del odio de los haters.

Básicamente, la reactancia implica que, ante lo que el sujeto considera como un intento de persuasión que va contra su libertad de decisión, de expresión o de pensamiento, se activan mecanismos psicológicos de defensa ante esta persuasión. Uno de esos mecanismos es la polarización del pensamiento hacia la conducta opuesta a la que nos ofrecen.

En la época actual, en la que el consumismo y la publicidad proliferan por doquier, el hater adoptaría el mecanismo de odiar todo aquello que al común de la población le gusta como defensa ante tantos estímulos persuasivos.

 

HIPÓTESIS II: NARCISISMO

La segunda hipótesis que proponemos es algo más simplista: plantear al hater como una persona con rasgos de personalidad narcisistas. Es decir, que la persona se tiene en tan alta estima que siente que sus opiniones son más importantes que las de los demás, llegando a subestimarlos y a radicalizar su posición ideológica contrapuesta.

 

HIPÓTESIS III: EL FACTOR AUTOESTIMA

Esta es una de las hipótesis más utilizadas para intentar explicar este tipo de comportamientos: considerar que los haters son personas con problemas de autoestima, que acuden al odio desenfrenado hacia algo o alguien para intentar sentirse mejor consigo mismos y, en cierto modo, superiores. Si hablamos de personas que realizan estos comportamientos a través de Internet, esta hipótesis cobra fuerza, puesto que el anonimato y la ausencia de consecuencias “en la vida real” que antes comentábamos favorecen la aparición de este tipo de comportamientos.

 

HIPÓTESIS IV: REPRESIÓN

Otra teoría para intentar explicar los comportamientos de odio sugiere que los haters (sobre todo los que existen en Internet) son personas reprimidas, que tienen mucha ira acumulada dentro, y la dirigen hacia lo primero que encuentran. Por tanto, si algo o alguien está en boca de todos, será un blanco fácil para ellos.

 

HIPÓTESIS V: CREENCIAS IRRACIONALES

La última de las teorías que os propondremos proviene del cognitivismo, concretamente de Albert Ellis, el cual basó su teoría psicológica en un sencillo precepto:

“Las personas no se alteran por los hechos, sino por lo que piensan acerca de ellos” (Epicteto)

Según la teoría de Ellis, los pensamientos de la persona acerca de los acontecimientos son los que generan emociones al respecto, y no los acontecimientos en sí. También elaboró una lista de ideas irracionales básicas, con la que se trabaja en las terapias que siguen esta teoría.

Aplicándolo al fenómeno hater, podríamos sugerir que los haters tienen instauradas creencias irracionales del estilo de la propuesta por Ellis: “Es horrible y catastrófico que las cosas no salgan, no sean o no vayan como yo deseo o quiero”; o también del estilo de: “Para ser válido y aceptado, debo imponer mi opinión por encima de la de los demás”, o “Los demás siempre están equivocados y debo hacérselo ver”. Estas creencias provocarían reacciones de odio exageradas ante cualquier cosa que se encuentren que no encaje en sus esquemas, incluidas las opiniones o los gustos de las demás personas.

 

CONCLUSIONES Y REFLEXIÓN FINAL

Estas son solo 5 de las posibles respuestas a la pregunta que os planteábamos al comienzo del artículo. Huelga decir que hay más, tantas como personas opinen al respecto, y que ninguna de ellas es la respuesta única y universal al dilema.

Como siempre ocurre en psicología, no podemos dar una respuesta única, exacta y 100% verdadera que podamos aplicar a todos los casos que nos encontremos. Es más, dependiendo de cada caso podremos dar una u otra respuesta. Habrá algunas hipótesis que se adapten a varios casos, y habrá casos que precisen de la creación de nuevas hipótesis.

Nuestra única pretensión a la hora de realizar este artículo es la de intentar analizar de manera superficial un fenómeno tan de actualidad y a la vez tan presente en la historia de la humanidad, con el fin de comprenderlo un poco mejor, si bien es cierto que se trata de un fenómeno complejo y que este artículo simplemente constituye una primera aproximación.

Finalmente, comentar que pese al planteamiento tan negativo que se suele hacer de los haters (de hecho las hipótesis aquí planteadas poseen en su mayor parte connotaciones negativas), no tiene por qué ser así en todos los casos. Efectivamente hay personas que se sienten miserables y recurren al odio como válvula de escape, o que disfrutan odiando lo que otras personas adoran, pero también hay gente que simplemente es muy exigente, o que tiene gustos muy diferentes al resto de personas. El consejo que ofrecemos desde aquí es que antes de juzgar intentemos comprender la situación y las motivaciones de la persona. Y por supuesto, no dejemos que los haters nos agüen la fiesta. Como se suele decir….

Haters gonna hate!

 

 

ENLACES DE INTERÉS

La Mente es Maravillosa- Los secretos de la reactancia psicológica

PsicoPico- Perfil Psicológico del Troll y el Hater en Internet

Yorokobu- Psicografía del Hater

La Mente es Maravillosa- ideas irracionales de Albert Ellis

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