El afrontamiento. ¿Algún Psicólogo en la Sala?

Hoy nos gustaría hablar de un concepto básico en psicología, y realmente importante en la aplicación práctica de esta disciplina. Se trata del afrontamiento (o en inglés, coping). En todas las situaciones de la vida, las personas se encuentran con situaciones a las que deben plantar cara. Su manera de afrontarlas afectará a la consecución de los retos o desafíos, pero también a la percepción que la persona tiene de sí misma, a sus relaciones con el entorno y a su vida social. Es por eso que decimos que este concepto es realmente importante en todas las áreas de la psicología.

 

¿Qué es el afrontamiento?

Como ya hemos explicado brevemente en la introducción, el afrontamiento es la capacidad de las personas para sobrellevar una situación determinada que se les plantea, que normalmente resulta un desafío o entraña algún tipo de dificultad. Como esta definición es un poco “de andar por casa”, os remitimos a la que dieron los expertos Lazarus y Folkman.

Afrontamiento: “aquellos esfuerzos cognitivos y conductuales constantemente cambiantes que se desarrollan para manejar las demandas específicas externas y/o internas que son evaluadas como excedentes o desbordantes de los recursos del individuo”.

Por lo tanto, podemos deducir que el afrontamiento tiene ciertas características. Se trata de un proceso, por lo tanto es susceptible de cambiar. Además, requiere de la implicación activa de la persona (si no hay esfuerzos por superar la situación, no se considera que exista afrontamiento). Por último, señalar que el afrontamiento existe independientemente de los resultados obtenidos por la persona. Es decir, que podemos afrontar algo de manera infructuosa, pero seguirá existiendo afrontamiento. Creo que esto último se entiende mejor con  un ejemplo: Ante un examen, tengo múltiples alternativas disponibles. Puedo, por ejemplo, estudiar todos los días que pueda antes del examen; pero también puedo quejarme todos los días y estudiar sólo el último. Evidentemente la segunda estrategia de afrontamiento no es muy adecuada, y probablemente con ella obtenga peores resultados que con la primera, pero eso no quiere decir que no exista afrontamiento.

 

¿Por qué es importante?

El afrontamiento resulta tan importante para la psicología porque influye directamente en los resultados que el sujeto obtiene ante los obstáculos o pruebas que se le presentan. Un afrontamiento adecuado de las adversidades y los retos puede proporcionar una mayor tasa de éxito, una percepción de uno mismo más positiva y una mejor relación con el entorno. Por el contrario, las estrategias de afrontamiento inadecuadas favorecen la sensación de fracaso, el pesimismo y la baja autoestima, además de que pueden empobrecer las relaciones con los demás.

En su teoría sobre el afrontamiento, Lazarus y Folkman proponen que el individuo, para relacionarse con su ambiente, realiza primero valoraciones de las situaciones en las que se encuentra. Si el resultado de esta valoración indica que la situación resulta amenazante, el sujeto pasa a analizar de qué recursos dispone para hacerle frente. Del resultado de estas dos evaluaciones se generan las estrategias de afrontamiento del sujeto. De esto podemos deducir que las cogniciones con respecto a la situación y con respecto a uno mismo influyen de manera decisiva en los estilos de afrontamiento de los individuos.

Estos dos autores distinguen varios tipos de estrategias de afrontamiento, dividiéndolas en varias categorías:

  • Según la dirección que tome la persona, existen estrategias de aproximación o de evitación del problema.
  • Según a qué estén orientadas, distinguen entre estrategias orientadas a la solución del problema y orientadas al manejo de las emociones generadas por la amenaza.
  • Según el tipo de afrontamiento que se lleve a cabo, diferencian el afrontamiento cognitivo del afrontamiento comportamental.

 

Instrumentos para evaluar el afrontamiento

 

Por último, mencionaremos algunos instrumentos de evaluación de los estilos de afrontamiento, que pueden resultar útiles si se desea conocer los estilos de afrontamiento del sujeto.

  • Ways of coping questionnaire (Lazarus y Folkman, 1980).
  • Ways of coping checklist (Lazarus y Folkman, 1980).
  • COPE (Carper, Scheier y Weintraub, 1989).
  • Coping Responses Inventory (CRI) (Moos, 1993).
  • Escala de Afrontamiento para Adolescentes (ACS) (Frydenberger y Lewis, 2000).

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